Escuchar artículo

Llegó a los 12 años a la corte de San Petersburgo sin hablar ruso, pero con una asidua correspondencia con Voltaire. Propició guerras contra turcos, polacos y suecos, aunque algunos de sus líderes fueran sus parientes. Ninfómana, crédula y ambiciosa, durante 34 años fue la mayor emperatriz de su malogrado esposo, el zar Pedro III. Leer más